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BORRADOR
DEL PACTO SOCIAL POR LA SANIDAD EN CANARIAS
19 de Enero de 2006
El Sistema Sanitario público de España ha evolucionado
hacia un Sistema Nacional de Salud que ofrece una de las carteras
de servicio más amplias de Europa, basada fundamentalmente
en proveedores públicos, es decir centros sanitarios de carácter
exclusivamente público, cuyos profesionales tienen una relación
laboral tipo funcionarial, ofertando una atención de salud
universal y de calidad con un gasto sanitario moderado en relación
con otros países europeos de nuestro entorno.
De hecho, el sistema sanitario de España ha sido capaz de
ofertar una atención de salud universal y de calidad con
un gasto sanitario moderado en relación con otros países
europeos de nuestro entorno, lo que demuestra un aceptable elevado
nivel de eficiencia. A la vez, recientemente ha culminado el proceso
de territorización de la prestación sanitaria a través
de las transferencias sanitarias a todas las Comunidades Autónomas.
Este proceso ha acercado la toma de decisiones al ciudadano, generando
en todos los casos al igual que en Canarias, un incremento de los
presupuestos dedicados a los departamentos de Sanidad para hacer
frente a la actualización del sistema sanitario, tanto en
cuanto a la creación y ampliación de infraestructuras
hospitalarias y de centros de salud, como a mejoras de la cobertura
sanitaria y ampliación de las prestaciones, como a incremento
de las plantillas de profesionales e incremento de sus salarios.
Sin embargo son cada vez más evidentes los desajustes del
Sistema Nacional de Salud, causados por la evolución demográfica
y el constante crecimiento de la demanda y de la expectativa de
los usuarios, la incorporación de nuevas tecnologías
cada vez más costosas, el crecimiento de las prestaciones,
y la propia politización partidista en la toma de decisiones
sobre cuáles son los nuevos servicios a ofertar sin considerar
criterios objetivos y racionales de coste-beneficio. Todos estos
elementos señalados ponen en peligro la accesibilidad y la
calidad global del Sistema Nacional de Salud y del sistema sanitario
canario en particular.
El Sistema Canario de la Salud se enfrenta a un desafío
de enorme complejidad: continuar prestando asistencia sanitaria
a todos los ciudadanos canarios en respuesta a sus necesidades de
salud, con la calidad y seguridad que permiten los conocimientos
y la tecnología actuales, sin que el coste que comporta ponga
en peligro la prestación pública tal como hoy la conocemos,
lleve a su deterioro o la haga inaccesible. Este desafío
plantea un problema de suficiencia financiera y de sostenibilidad.
Justo es decir que no se trata de un problema particular de Canarias;
sino que alcanza a todos los Servicios Autonómicos de Salud,
más aún, se reconoce en todos los países que
ofrecen a los ciudadanos un servicio público de asistencia
sanitaria de carácter universal.
En este marco la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias
decidió impulsar un ejercicio de reflexión, que cristalizó
en la creación del Comité de Expertos sobre Financiación
y Sostenibilidad del Sistema Canario de la Salud por Orden de 21
de diciembre de 2004, con el objetivo de asesorar a ese departamento,
en materia de financiación y sostenibilidad del sistema sanitario
canario, bajo criterios de objetividad e independencia. El resultado
fue la elaboración de un informe, y sobre el cual se basa
las propuestas recogidas en este documento de pacto, recomendando
medidas destinadas a mejorar la financiación, calidad, eficiencia
y efectividad de los servicios sanitarios sobre la base de los principios
de equidad y racionalidad.
Las propuestas sobre la financiación y la sostenibilidad
del Sistema Canario de Salud, que se presenta a continuación,
requieren tener en cuenta algunos aspectos básicos que las
determinan y condicionan:
- En España, y por tanto en Canarias, la asistencia sanitaria
es un derecho de los ciudadanos del que son responsables los poderes
públicos: la Administración Central del Estado y
las Administraciones de las Comunidades Autónomas, a través
de un equilibrio de responsabilidades basado en el principio de
Lealtad Institucional , que consiste en la corresponsabilidad
entre ambos niveles de la administración en materia de
financiación y legislación sanitaria, donde ninguna
de forma unilateral, debe tomar decisiones que genere gastos que
rompan el debido equilibrio presupuestario. Por ello, las propuestas
que conforman este documento hacen referencia a dos ámbitos
competenciales: aquellas que son competencia de la Comunidad Autónoma
Canaria y las que competen al Estado.
- En lo referente al modelo de financiación actual del
Sistema Nacional de Salud en general, la suficiencia dinámica
del mismo pasa por la adecuación del sistema de financiación
autonómico a la realidad poblacional, estructural y territorial
de cada comunidad autónoma. En lo referente a Canarias,
el sistema de financiación requiere de retoques que atiendan
el incremento poblacional, el impacto de la población turística
y la realidad insular de nuestro archipiélago.
- En cuanto a la sostenibilidad del sistema sanitario público,
es necesario recordar que cualquier mejora de la financiación
debe ir acompañada de medidas que mejoren la eficiencia
y efectividad de los procesos asistenciales.
- Para desarrollar las medidas adecuadas para mejorar la sostenibilidad
del sistema de salud es necesario el comportamiento responsable
de cada individuo con respecto a su propia salud y la vida de
las personas.
- El configurar un sistema sanitario canario basado en la calidad
depende del compromiso último de todos los agentes sociales
de la comunidad sanitaria: profesionales, tanto del ámbito
de la gestión como de la asistencia, de los ciudadanos,
de las organizaciones sociales, académicas, sindicales,
empresariales y políticas. Todos debemos trabajar juntos
por lograr un uso racional de los recursos sanitarios, que siempre
serán limitados; de manera que la sanidad pública
siga respondiendo a las necesidades de salud, no a la capacidad
económica del ciudadano.
Es por lo tanto muy importante buscar un acuerdo o pacto sobre
el futuro del Sistema Sanitario de Canarias de toda la sociedad
y de los grupos y colectivos que la conforman. La sanidad pública
requiere del debate y del acuerdo de la sociedad canaria sobre cómo
garantizar el derecho a un sistema sanitario de calidad para la
actual y las futuras generaciones de canarios, en tanto que garantía
de cohesión social, territorial e intergeneracional.
En virtud de lo anterior los abajo firmantes acuerdan,
ACUERDAN:
UN PACTO SOCIAL POR LA SANIDAD BASADO EN LA CALIDAD, BAJO SEIS
PRINCIPIOS RECTORES:
El Sistema sanitario, debe:
Centrarse en el paciente, proporcionando los cuidados que
respeten y respondan a las necesidades del mismo por medio de una
atención personalizada.
Ser Seguro, evitando daños producidos por los tratamientos
cuyo fin debería ser curar o mejorar y no incluir o excluir
aquellos tratamientos que no hayan demostrado su eficacia.
Ser Oportuno, reduciendo las esperas y retrasos, que dañan
tanto a los que reciben como a los que proporcionan la asistencia.
Ser Efectivo, proporcionando asistencia basada en datos
científicos, evitando tanto la infrautilización como
el abuso en la utilización de los recursos.
Ser Eficiente, optimizando los recursos disponibles.
Ser Equitativo, proporcionando asistencia que no cambie
de calidad por características personales tales como sexo,
raza, localización geográfica o situación socio-económica.
LA MISIÓN
Gestar un amplio consenso social y político sobre cuales
son las líneas de actuación prioritarias que deben
ser abordadas para garantizar una adecuada financiación y
sostenibilidad del Sistema Sanitario de Canarias, que permita que
estas puedan desarrollarse con responsabilidad por todas las partes
implicadas, sin confrontaciones partidistas o corporativas que puedan
poner en peligro el futuro de la prestación pública
sanitaria.
RESPONDIENDO A LOS SIGUIENTES OBJETIVOS GENERALES:
- Promover la implicación activa de la ciudadanía
en el correcto uso del sistema sanitario.
- Adecuar la formación de pregrado y postgrado de los
profesionales sanitarios a las necesidades reales del sistema
sanitario de Canarias.
- Mejorar la formación continuada y la competencia profesional
de los profesionales sanitarios.
- Motivar a los profesionales y comprometerlos con la calidad
y sostenibilidad del sistema.
- Fortalecer la continuidad entre los dos grandes niveles asistenciales,
atención primaria y especializada. Para ello se fijan los
siguientes objetivos:
- Actualizar los sistemas de información y aprovechar
las posibilidades que abren las nuevas tecnologías
aplicadas a la sanidad.
- Manejar adecuadamente y de manera coordinada los procesos
clínicos más prevalentes en el sistema sanitario
canario.
- Fomentar el trato individualizado de los pacientes en
todo el proceso asistencial
- Disminuir las listas de espera de consulta, diagnóstica
y quirúrgica y mejorar la atención sanitaria
urgente.
- Adecuar y actualizar la estructura organizativa y funcional
de los centros asistenciales e impulsar la gestión
clínica.
- Racionalizar la prestación farmacéutica.
- Actualizar la organización del gobierno y
la gestión del sistema de salud de Canarias.
- Establecer un marco común de acuerdo entre
los agentes de la comunidad sanitaria de Canarias para definir
y consolidar la cartera de servicios como garantía
de equidad en el Sistema Nacional de Salud, así como
los criterios que deben ser utilizados para su definición.
- Establecer un marco común de acuerdo entre
los agentes de la comunidad sanitaria de Canarias para actualizar
y mejorar el modelo de financiación sanitaria estatal
vigente en el Sistema Nacional de Salud.
ACCIONES DEL PACTO SOCIAL POR LA SANIDAD EN CANARIAS
Las propuestas que conforman el Pacto Social por la Sanidad en
Canarias se agrupan en un total de ocho líneas estratégicas,
como son (cuadro 1):
- Línea Estratégica 1:
Aumento de la implicación y participación de la
ciudadanía.
- Línea Estratégica 2:
Mejora de la Formación, competencia, implicación
y motivación de los profesionales.
- Línea Estratégica 3:
Fortalecimiento de la continuidad asistencial entre atención
primaria y especializada.
- Línea Estratégica 4:
Disminución las listas de espera de consulta, diagnóstica
y quirúrgica; a la vez mejorar la atención sanitaria
urgente.
- Línea Estratégica 5:
Actualización de la organización del sistema de
salud y del Gobierno de la Sanidad en Canarias.
- Línea Estratégica 6:
Racionalización de la prestación del medicamento.
- Línea Estratégica 7:
Actualización y adecuación del sistema de financiación
sanitaria.
- Línea Estratégica 8:
Mejora de los niveles de coordinación del Sistema Nacional
de Salud.
Línea estratégica 1: Aumento de la implicación
y participación de la ciudadanía
La sostenibilidad del sistema sanitario de Canarias, y del Sistema
Nacional de Salud en general, pasa por la participación de
los ciudadanos en los sistemas de salud. Esta orientación
exige cambios, tanto en el modelo de atención clínica
como en el modelo de relación entre profesionales sanitarios
y usuarios. Es preciso que los representantes de los usuarios participen
en un debate social sobre la cantidad y calidad de las prestaciones.
Pero también es necesario que cada ciudadano se comprometa
con su salud y con el uso racional de los recursos sanitarios puestos
a su disposición.
A. Propuestas dirigidas a garantizar el cumplimiento de los
derechos y deberes de los usuarios en el Sistema Sanitario:
- Fomentar la formación e información tanto a los
profesionales como a los usuarios en relación a los respectivos
derechos y deberes, en particular la información clínica
adecuada y toma de decisiones con respecto a aquellos procesos
asistenciales que le afecten, la protección de su intimidad,
el uso adecuado del consentimiento informado y el testamento vital.
- Fomentar la formación de los profesionales sanitarios
en la nueva relación profesional-paciente, así como
en materias como bioética y legislación sanitaria.
- Para el desarrollo de estas acciones ha de incorporarse dicha
formación tanto en el pregrado, como en el postgrado como
en la formación continuada, implicándose además
de la Administración Sanitaria, ambas Universidades Canarias
y los Colegios Profesionales.
- Implicar en las actividades dirigidas a los ciudadanos tanto
los Consejos de Salud de Zonas Básicas y a las Administraciones
Locales.
- Fomentar la participación de los ciudadanos, a través
de las asociaciones de pacientes, en la organización de
la atención de los problemas de salud más prevalentes
(vías clínicas, guías clínicas, etc.)
B. Propuestas dirigidas a mejorar los hábitos de vida
saludable entre la población:
- Corresponsabilizar a los ámbitos docentes en la adquisición
de estilos de vida saludable introduciendo la asignatura/contenidos
de Educación para la Salud en la educación
primaria y/o secundaria.
- Corresponsabilizar a los ámbitos docentes en la adquisición
de hábitos alimenticios saludables en los comedores escolares.
- Desarrollar actividades coordinadas entre las distintas administraciones
autonómicas y locales que promuevan el autocuidado en las
personas y la adquisición y el mantenimiento de estilos
de vida saludables.
- Para las acciones en éstos ámbitos se deben utilizar
entre otros, los Consejos de Salud de Áreas, así
como los Consejos de Salud de Zonas Básicas de Salud. A
la vez las Administraciones Locales deben ser agentes activos
de promoción de la salud, desarrollando actividades en
esta materia.
- Desarrollar reuniones conjuntas entre la Administración
Sanitaria y los medios de comunicación y difusión,
especialmente con aquellos relacionados o dependientes de la administración
pública canaria, para incluir contenidos de educación
y promoción para la salud.
C. Propuestas dirigidas a fomentar la corresponsabilidad ciudadana
en la utilización adecuada de los servicios sanitarios públicos:
- Fomentar actividades de formación e información
dirigidas a los ciudadanos en relación a la utilización
adecuada y responsable de los servicios públicos sanitarios
puestos a su disposición; haciendo especial hincapié
en el consumo adecuado de medicamentos.
- Fomentar el desarrollo de fuentes de información que
de forma continua proporcione información sobre la percepción
y grado de satisfacción del usuario, utilizando para ello
los diversos instrumentos conocidos, encuestas tanto al alta hospitalaria,
como en Atención Primaria, grupos cualitativos, etc.
- Modificar la normativa existente en relación a los
Consejos de Salud, buscando fórmulas más ágiles
para su constitución y funcionamiento.
Línea estratégica 2: Mejora de la Formación,
competencia, implicación y motivación de los profesionales.
Los profesionales son el principal capital de todo sistema sanitario;
y en este sentido la adecuación de su formación y
condiciones de trabajo, así como su necesaria corresponsabilidad
son esenciales para la propia sostenibilidad del Sistema Sanitario
de Canarias.
En el ámbito de la formación, el primer escalón
es la formación universitaria de pregrado; es necesario que
el número de licenciados y diplomados sanitarios que se formen
en nuestras universidades de respuesta a las necesidades de personal
del sistema sanitario de Canarias. El segundo escalón en
la formación de los profesionales sanitarios es la especialización.
En este ámbito, la realidad muestra un claro déficit
de especialistas en determinadas áreas, problema que va a
agudizándose con el paso del tiempo. El tercer escalón
es la formación continua: la actualización de los
conocimientos necesarios para el desempeño de sus tareas
con calidad y seguridad. La adecuación de estos tres niveles
formativos a las necesidades del sector sanitario es vital para
la configuración de un sistema sanitario sostenible y de
calidad.
Por último la sostenibilidad y calidad del sistema sanitario
público también dependen, en gran medida, del marco
de relaciones laborales, de las distintas formas de organización
sanitaria, la participación en la toma de decisiones, las
condiciones en que realiza su trabajo, los mecanismos de incentivación,
las formas de compartir riesgos en la toma de decisiones, la disponibilidad
de medios a su alcance, etc., son elementos que condicionan el grado
de implicación y corresponsabilidad de los profesionales
con el Sistema al que pertenecen y donde desarrollan su profesión.
D. Propuestas dirigidas adecuar la formación universitaria
de pregrado.
- Adecuar los contenidos de la formación de pregrado de
las profesiones sanitarias, en particular la impartida en las
dos Universidades Canarias, a las actuales necesidades del desempeño
de dichas profesiones en el Sistema Sanitario Público;
haciendo especial énfasis en la metodología de la
Medicina Basada en la Evidencia.
- Definir conjuntamente las Universidades Canarias y la Administración
Autonómica Sanitaria el número de alumnos que deben
ingresar en los distintos centros que imparten formación
sobre Ciencias de la Salud en función de las necesidades
del Sistema Sanitario Canario.
- Con el objeto de dar respuesta a las propuestas, se deberá
formalizar un órgano estable de coordinación entre
las dos Universidades Canarias y la Consejería de Sanidad
del Gobierno de Canarias.
E. Propuestas dirigidas adecuar la formación de postgrado.
- Incrementar el número de plazas de especialistas en formación,
tanto de licenciatura como de diplomatura sanitaria, y de unidades
docentes acreditadas para impartirla, ofertando la totalidad de
su capacidad formativa.
- Proponer al Ministerio de Sanidad y Consumo y al Consejo Interterritorial
del Sistema Nacional de Salud modificar los actuales criterios
de acreditación de las Unidades Docentes, flexibilizando
los criterios actuales, de forma que pueda ser utilizada la capacidad
docente de los diferentes centros sanitarios de la Comunidad Autónoma
de Canarias, no sólo los de las islas capitalinas.
- Proponer al Ministerio de Sanidad y Consumo y al Consejo Interterritorial
del Sistema Nacional de Salud incluir en la formación de
Médicos Internos Residentes (MIR) y de Enfermeros Internos
Residentes (EIR) de todas las especialidades un módulo
obligatorio sobre gestión clínica y otro sobre la
práctica basada en la evidencia científica.
- Impulsar el desarrollo de las especialidades de enfermería.
En particular, ante la falta de anestesistas, potenciar la especialidad
de anestesia en enfermería, con el objeto de posibilitar
mayor flexibilidad a la actividad del anestesista y generar un
mayor aprovechamiento de los recursos quirúrgicos.
- Incrementar la formación complementaria de los MIR a
través de becas en el extranjero y rotaciones en otros
países; estableciéndose los mecanismos que permitan
el compromiso de estos profesionales de ejercer la profesión
durante un periodo de tiempo predefinido en Canarias.
- Impulsar políticas que mejore la presencia de especialistas
en las islas no capitalinas, diseñando un sistema de rotación
de especialistas entre islas capitalinas y no capitalinas, así
como adscripción de especialistas a varios hospitales.
- Proponer a la Administración del Estado, tanto al Ministerio
de Sanidad y Consumo como al Ministerio de Educación a
iniciar un proceso de adecuación del catálogo de
profesiones sanitarias con la participación de las Comunidades
Autónomas.
- Proponer a la Administración del Estado, tanto al Ministerio
de Sanidad y Consumo, al Consejo Interterritorial del S.N.S. como
al Ministerio de Educación a elaborar un plan urgente para
eliminar el déficit de especialistas, donde se considere
la configuración de nuevos perfiles de profesionales sanitarios
más polivalentes y las especiales dificultades de los territorios
insulares.
- Proponer a la Administración del Estado, tanto al Ministerio
de Sanidad y Consumo, al Consejo Interterritorial del S.N.S. como
al Ministerio de Educación redefinir las competencias profesionales
para la realización de determinados actos o procedimientos
que en la actualidad realizan los profesionales médicos
y que quizá pudieran ser ejecutados por otros profesionales
sin menoscabo de la calidad, y con la validación de los
mismos, valorando las experiencias que existen al respecto en
otros países europeos de nuestro entorno.
- Diseñar conjuntamente con los colegios profesionales
un sistema de información que nos permita identificar profesionales
sanitarios canarios que ejerzan su profesión fuera de la
Comunidad Autónoma de Canarias, que les permita estar informados
constantemente de las ofertas de trabajo en nuestra comunidad.
F. Propuestas dirigidas a mejorar la formación continuada
y la competencia profesional de los profesionales sanitarios.
- Configurar un mecanismo de evaluación de la competencia
profesional por la Consejería de Sanidad del Gobierno de
Canarias, que de manera periódica permita garantizar y
comprobar el nivel competencial de los profesionales sanitarios,
en el que participen Sociedades Científicas y Colegios
Profesionales.
- Incentivar el mantenimiento de la competencia de los profesionales
vinculando la formación continuada a la carrera profesional.
- Implicar a los Colegios Profesionales en la divulgación
de la cultura de la evaluación, de la acreditación
y de la formación continuada entre los colegiados.
- Impulsar, a través de la Escuela de Servicios Sociales
y Sanitarios de Canarias, la política de formación
continuada establecida desde la Consejería de Sanidad del
Gobierno de Canarias sobre la base de las siguientes prioridades:
- Aumentar la dotación presupuestaria para la formación.
- Fomentar el autoaprendizaje y actualización del
conocimiento durante la vida profesional, sobre todo en las
siguientes materias:
- medicina basada en la evidencia.
- habilidades de comunicación de los profesionales
con los pacientes.
- habilidades y conocimientos en funciones directivas
y de trabajo en equipo.
- gestión clínica.
- introducción de nuevas técnicas y tecnologías,
incluidas las relacionadas con la información.
- uso adecuado de los medicamentos.
- bioética y aspectos legales relacionados con
la profesión y prestación sanitaria.
- Diseñar mecanismos de acceso de los profesionales
a la formación, independientemente del lugar de trabajo.
- Establecer sinergias con colegios profesionales, administración
sanitaria y sociedades científicas para ordenar y coordinar
la oferta formativa.
- Crear la Biblioteca virtual de revistas on line, para todo
el sistema de salud conjuntamente con las universidades.
G. Propuestas dirigidas a mejorar las condiciones de trabajo y
aumentar la corresponsabilidad de los profesionales sanitarios.
- Actualizar las plantillas de atención primaria a los
cambios poblacionales, conforme a variables de tipo demográfico,
dando prioridad en la elaboración de los presupuestos anuales
a los adecuados crecimientos de plantilla conforme a los estándares
establecidos.
- Asignar los recursos humanos de los centros sanitarios del Servicio
Canario de la Salud, tanto de la atención especializada
como de la atención primaria, con criterios homogéneos
y estandarizados, teniendo en cuenta la cartera de servicios ofertada
en cada uno de ellos.
- Desarrollar estrategias que favorezcan que los profesionales
sanitarios en Atención Primaria, ofrezcan una atención
individualizada a los usuario, como son entre otras:
- Descargar a los profesionales médicos de funciones
no asistenciales que pueden realizar otros profesionales.
- Potenciar y reforzar el papel de la enfermería; especialmente
la enfermería comunitaria.
- Analizar y desarrollar estrategias específicas para
el manejo del paciente crónico y/o hiperfrecuentador.
- Desarrollar estudios y auditorias externas sobre cargas
de trabajo de los diversos profesionales y distribuir tareas
teniendo en cuenta las competencias profesionales.
- Promover nuevas fórmulas de vinculación de los
profesionales sanitarios con el sistema, que permitan flexibilizar
horarios laborales y turnos para dar respuesta a nuevas necesidades
y una mejor adaptación a las características del
mercado laboral, y a la conciliación de la vida familiar
y laboral, actualizando las posibilidades de las bolsas de contratación.
- Potenciar los aspectos variables del sistema retributivo, que
permita incentivar a los profesionales en el logro de objetivos
previamente acordados.
- Adaptar el desarrollo de la carrera profesional a criterios
objetivos, que puedan dar respuesta a las peculiaridades y necesidades
del Sistema Canario de Salud. En concreto, la carrera profesional
debe cumplir cuatro criterios fundamentales:
- Implicar a los profesionales en su diseño, normalización
y aplicación.
- Establecer procedimientos de valoración normativos,
objetivos, explícitos y transparentes, considerando
criterios básicos y comunes para todo el Sistema Nacional
de Salud; a la vez que las diferentes situaciones en las que
se desarrolla la actividad laboral.
- Favorecer la consecución de los objetivos asistenciales
y de racionalización del gasto del Servicio Canario
de la Salud, a través de un sistema de evaluación
capaz de dinamizar la actividad asistencial y adaptado a las
diferentes características de los distintos centros
asistenciales.
Línea estratégica 3: Fortalecer la continuidad
asistencial entre atención primaria y especializada.
La continuidad asistencial debe ser impulsada, promovida e institucionalizada
como pilar del Sistema Sanitario de Canarias. Se propone fortalecer
la continuidad asistencial entre la atención primaria y especializada
a través de un conjunto de acciones coordinadas, agrupadas
en las siguientes áreas de actuación:
- Diseño de sistemas de información que posibiliten
información cierta, actualizada, de fácil acceso,
y de uso bidireccional en ambos niveles asistenciales.
- Protocolización del manejo de los procesos más
prevalentes.
- Modificación de la estructura organizativa y funcional
de los centros asistenciales cuya actividad debe estar centrada
en la resolución de los problemas de salud del paciente.
- Diseño de instrumentos de gestión clínica
que den continuidad a la asistencia, con integración y
colaboración de ambos niveles asistenciales, de modo que
se asegure la atención integral y se impulse la participación
de los profesionales sanitarios en la toma de decisiones, en la
gestión y en la organización asistencial.
H. Propuestas dirigidas a actualizar los sistemas de información.
- Acelerar el desarrollo definitivo del modelo único de
historia clínica electrónica accesible en ambos
niveles asistenciales como elemento estructural y de carácter
estratégico para la continuidad asistencial. Aunque este
es un proyecto ambicioso y pionero, pues no está desarrollado
con carácter universal en ningún Sistema Autonómico
de Salud, se propone que debido a las particularidades territoriales
de Canarias, esta sea considerada una prioridad estratégica
dándole continuidad y apoyo presupuestario para su desarrollo.
- Analizar la problemática actual de la red de comunicaciones
disponible por telefónica en cada una de las islas e instar
a la misma a que mejore el ancho de banda disponible que pueda
permitir la transmisión de un volumen de información
cada vez más creciente.
- Fomentar la utilización de la telemedicina, con el objetivo
de reducir las dificultades de acceso a los servicios sanitarios
y mejorar la calidad y la eficiencia en la provisión de
la asistencia sanitaria en zonas básicas de salud y áreas
de salud alejadas.
- Agilizar y reforzar el sistema de información epidemiológico
que permita tomar decisiones sobre planificación y asignación
de recursos sanitarios.
- Implementar la receta electrónica y diseñar un
sistema informático de ayuda a la prescripción asistida,
con el objetivo de favorecer la prescripción bajo criterios
de coste-efectividad.
I. Propuestas dirigidas a priorizar la coordinación de
los procesos clínicos más prevalentes en Canarias.
- Implantar guías de práctica clínica para
la gestión de los procesos más frecuentes, diseñando
circuitos asistenciales eficientes - vías clínicas
- adaptados a las circunstancias de cada área de
salud y/o centro asistencial e implicando a los servicios de atención
especializada y atención primaria.
- Identificar los procesos urgentes más frecuentes y elaborar
vías clínicas de atención donde participen
los dispositivos del 112 y los servicios de atención especializada
y atención primaria.
- Potenciar el desarrollo de los servicios de atención
domiciliaria como alternativa a la hospitalización.
- Adaptar la normativa sanitaria autonómica de manera que
se reoriente los planes de salud hacia planes integrales sobre
patologías más frecuentes.
- En relación al tercer criterio de carrera profesional
señalado en el presente documento, vincular y valorar la
realización y mantenimiento de vías clínicas
con la carrera profesional, priorizando las estrategias asistenciales
relacionadas con las siguientes áreas de actuación:
- Atención al paciente crónico e hiperfrecuentador.
- Gestión de la demanda asistencial del paciente pluripatológico
o polimedicado.
- Disminución del tiempo de espera para el diagnóstico
en aquellas patologías más frecuentes y graves.
J. Propuestas dirigidas adecuar y actualizar la estructura organizativa
y funcional de los centros asistenciales.
- Modificar la estructura organizativa y funcional de los centros
asistenciales sobre la base de los siguientes principios:
- Promover la captación y formación de gestores
profesionales, dotando de autonomía en la gestión
a los centros sanitarios en la medida que compartan riesgos
entre estos y la administración sanitaria, tanto en
el cumplimiento de los objetivos asistenciales como en el
control presupuestario y la no generación de déficit.
- Aumentar los cauces de participación e implicación
de los profesionales en la toma de decisiones, para lo que
se precisan modificaciones en la composición y representatividad
de los órganos internos de participación existentes
en los Centros Sanitarios.
- Desarrollar sistemas de información ágiles
y potentes, que además de suministrar información
a los responsables de la gestión, sean de utilidad
para los profesionales asistenciales.
- Implantar sistemas de evaluación objetivos más
basados en la eficiencia que en la productividad.
- Flexibilizar los mecanismos organizativos para adecuarlos
a los principales problemas de salud.
- Explorar la conveniencia de nuevas formas organizativas de la
asistencia para determinados procesos (cardiopatía isquémica,
cáncer de mama y cáncer de colon, etc.) así
como para determinadas actividades centrales de las que dependen
el resto de las unidades asistenciales (diagnóstico por
imagen, laboratorios, quirófanos, etc.). Estas nuevas formas
organizativas que se han denominado Unidades de Gestión
Clínica o Áreas Clínicas, Unidades Clínico-Funcionales
o Institutos, etc. no tienen por qué ser homogéneas
para todo el sistema sanitario, ni siquiera abarcar la totalidad
de un servicio actual. Su creación debiera surgir, preferentemente,
de la solicitud de los propios profesionales para su mayor implicación,
pero deben ser promocionadas por los directivos, con criterios
objetivos de mejora de la eficiencia y calidad de la asistencia
prestada, con autonomía de gestión y criterios de
evaluación y control claros.
- Mantener una evaluación continuada de las necesidades
de camas y tipos de camas en Canarias, adecuando dichos recursos
a la evolución demográfica, con especial referencia
al progresivo envejecimiento de la población, y los cambios
en la práctica clínica.
- Desarrollar sistemas de información integrales que permitan
conocer datos de costes por procesos e información que
relacione actividad, costes y resultados.
- Redefinir las categorías de los profesionales no sanitarios,
adaptándolas a las nuevas necesidades del Sistema Sanitario.
- Priorizar la aplicación de las Tecnologías de
la Información y la Comunicación (TICs) a los procesos
asistenciales (Historia clínica electrónica, acceso
digitalizado a estudios de imagen, receta electrónica,
bases de datos integrales de gestión y tarjeta sanitaria
electrónica).
K. Propuestas dirigidas a Impulsar la gestión clínica.
- Facilitar el acceso rápido y fiable a las mejores fuentes
de la evidencia científica; a la vez que fomentar e incentivar
la utilización de guías de práctica clínica
basadas en la evidencia, con el objetivo final de mantener y fomentar
el conocimiento científico y la correcta toma de decisiones
clínicas.
- Diseñar los sistemas de información clínica,
de forma que la misma se presenten de forma simple y accesible,
clasificando los datos clínicos del paciente en función
de su relevancia.
- Potenciar una mayor capacidad resolutiva de las consultas, tanto
a nivel de asistencia especializada como atención primaria,
dotándolas de los medios diagnósticos apropiados
y con facilidad de acceso para las exploraciones necesarias. En
el caso de atención primaria, se priorizará el incremento
de la capacidad resolutiva en aquellas Zonas Básicas de
Salud, muy pobladas; garantizando el uso racional de los recursos
mediante guías de práctica clínica basadas
en la evidencia científica y bajo planes evaluativos preestablecidos.
Otras medidas complementarias que se estiman oportunas son:
- Organizar equipos de trabajo de Atención Primaria
y Especializada para la elaboración y adaptación
de guías de actuación diagnóstica y terapéutica.
- Facilitar la comunicación entre el Equipo de Atención
Primaria y los profesionales de Atención Especializada
a través de las Tecnologías de la Información
y las Comunicaciones (TICs). En particular, considerar la
conveniencia de que los especialistas consultores, tanto de
los Centros Ambulatorios de Especialidades (CAE) como de las
consultas hospitalarias, tengan asignados un determinado número
de tarjetas correspondientes a un número concreto de
Médico de Primaria, de manera que se facilite el conocimiento
y la relación entre profesionales en aras de la continuidad
asistencial, ello sin perjuicio de la libre elección
del usuario.
- Coordinar e integrar procesos asistenciales concretos bajo la
siguiente secuencia: primero, desarrollar un análisis de
los procesos más prevalentes y establecer guías
de práctica clínica para su manejo; segundo, asociar
aquellos servicios y unidades clínicas que comparten pacientes
afectados por dichos procesos y que coparticipan en el diagnóstico
y/o tratamiento de la enfermedad.
- Favorecer la ambulatorización de la asistencia mediante
la potenciación y creación de las áreas del
hospital de día dentro de los hospitales del Servicio Canario
de la Salud; así como las de cirugía mayor ambulatoria.
- Desarrollar y potenciar la disponibilidad de unidades de corta
estancia.
- En el ámbito de la Atención Primaria, potenciar
la cirugía menor en centros de salud.
- Introducir elementos de medida de la eficiencia de procesos,
no solo de productividad, evitando la tendencia a favorecer ingresos
y procedimientos innecesarios.
- Vincular los sistemas de incentivos, tanto económicos
como profesionales, al desarrollo y mantenimiento de la gestión
clínica.
- Promover actividades de formación conjunta con los colegios
profesionales dirigidas a concienciar a los profesionales de la
necesaria exigencia ética de utilizar correctamente los
recursos. Así como, la importancia del desarrollo de la
gestión clínica en todos los niveles asistenciales,
independientemente de que existan o no unidades específicas
de gestión y con todos los procesos, exista o no una guía
clínica concreta.
Línea estratégica 4: disminuir las listas de
espera de consulta, diagnóstica y quirúrgica; a la
vez mejorar la atención sanitaria urgente.
Las listas de espera, tanto de consultas al especialista, diagnósticas
como quirúrgicas se dan fundamentalmente en los Sistemas
Nacionales de Salud de cobertura universal. El sistema Nacional
de Salud Español, y Canarias en particular, vive en la actualidad
un grave problema de tiempos de demora para el diagnóstico
y para la ejecución de determinadas intervenciones quirúrgicas.
Las listas de espera pueden justificarse, erróneamente, como
un simple desajuste entre demanda y oferta de servicios. Si así
fuera, que no es el caso, solo incrementando los recursos se equilibrarían
estos desajustes y desaparecerían las listas de espera. No
es así. La experiencia muestra que más recursos implican
más demanda inducida de servicios sanitarios. Es por ello
que es preciso desarrollar un conjunto de medidas coordinadas que
incentiven la reducción de las listas de espera, vinculando
el eventual aumento de recursos que resulte necesario a estas acciones.
En suma, es necesario gestionar las listas de espera a través
de una política integral, implicando a la administración,
los centros sanitarios, los profesionales y la sociedad en general.
En particular desde el ámbito del centro asistencial y los
profesionales, la mejora de las listas de espera pasa ineludiblemente
por la gestión clínica, considerando criterios de
inclusión de evidencia científica en la indicación
y en la efectividad del procedimiento o intervención; y con
criterios éticos y de eficiencia en la utilización
de recursos; priorizando por gravedad, probabilidad de mejora y
criterios de carácter social.
Con respecto a la atención sanitaria urgente se ha convertido
en una parte vital del Sistema Nacional de Salud. La progresiva
saturación de los puntos de urgencia en el sistema sanitario
público, del que Canarias no es una excepción, viene
determinada, entre otras causas, por el incremento de la demanda,
cambios en el comportamiento y hábitos de utilización
de los servicios públicos que conllevan la sobreutilización
de los servicios de urgencia, el incremento de pacientes crónicos
y pacientes con patología grave no urgente; así como
por las dificultades en la coordinación entre niveles asistenciales,
la escasez de camas médicas y la escasa capacidad resolutiva
de la atención primaria y el incremento de la problemática
social no resuelta por otros servicios públicos o por la
familia.
M. Propuestas dirigidas a disminuir las listas de espera de
consulta, diagnóstica y quirúrgica; y a mejorar la
atención sanitaria urgente.
- Constituir un comité de evaluación de gestión
de las listas de espera de consultas externas, de pruebas diagnósticas
y quirúrgicas donde participen sociedades científicas,
administración sanitaria y profesionales. Así mismo
contará con la asesoría de grupos de expertos en
los que participen administración, profesionales y sociedades
científicas, los cuales elaborarán protocolos de
indicación y actuación ante las patologías
más prevalentes. Las principales funciones de este comité
serán las siguientes:
- Consensuar tiempos de demora por patologías, homogéneos
para toda la Comunidad Autónoma.
- Establecer protocolos para la inclusión de pacientes
en lista de espera, basados en criterios de evidencia científica,
de efectividad del procedimiento y de optimización
de los recursos, reduciendo la variabilidad entre profesionales
y entre áreas de salud.
- Establecer un método de priorización en listas
espera de las patologías más frecuentes y sobre
la base de los siguientes criterios:
- Criterios de mayor necesidad, por gravedad de la patología.
- Criterios sociales, como las limitaciones laborales,
disponer o carecer de un cuidador o que el paciente tenga
personas a su cargo.
- Criterios de efectividad de los procedimientos, es
decir, de indicación y valoración de mayor
posibilidad de beneficio.
- Garantizar la depuración periódica de
las listas de espera y, en particular, el auditor
médico previo a las intervenciones quirúrgicas
para confirmar la necesidad asistencial.
- Garantizar que la gestión y priorización
de las listas de espera se desarrolle con transparencia,
manteniendo una base de datos centralizada que proporcione
información periódica, tanto a los profesionales
como a los pacientes usuarios de los servicios sanitarios.
- Desarrollar una normativa autonómica que asegure el cumplimiento
de las directrices establecidas por el comité de evaluación
de listas de espera.
- En relación a las listas de espera diagnóstica,
se consideran también las siguientes medidas:
- Priorizar según gravedad del cuadro clínico.
- Mejorar la asignación y eficiencia en la utilización
de los recursos diagnósticos.
- Fomentar y evaluar la utilización racional de los
medios diagnósticos.
- Crear centros de alta resolución diagnóstico
terapéuticos de carácter ambulatorio.
- En relación a las listas de espera de consulta de especialista,
se consideran también las siguientes medidas:
- Definir y protocolizar los criterios de derivación
al especialista, entre los profesionales de atención
primaria y los de cada una de las diferentes especialidades.
- Crear la figura del consultor especialista.
- Mejorar el acceso a pruebas diagnósticas desde atención
primaria.
- Potenciar la Cirugía Mayor Ambulatoria (CMA), como medio
para disminuir los tiempos de espera y mejorar la eficiencia hospitalaria,
fijando como estándar que los hospitales alcancen un mínimo
en CMA.
- Impulsar a su vez la Cirugía Menor Ambulatoria en los
centros de atención primaria.
- Ampliación de los horarios de utilización de los
hospitales, evitando en la medida de lo posible los programas
de tarde. Para ello se valorará los posibles cambios organizativos
que fuesen necesarios para incrementar los rendimientos de los
recursos existentes (turnos de mañana y tarde o deslizantes),
en la medida que la disponibilidad de facultativos lo permita,
bien por incrementos de plantillas o por acuerdos con lo profesionales
existentes.
- Poner en marcha mecanismos de auditaría de la gestión
y utilización de los recursos de los centros hospitalarios
en función de criterios estándar, dando prioridad
a los relacionados con rendimientos de quirófanos, camas,
y Cirugía Mayor Ambulatoria.
- Preservar el principio de complementariedad entre la provisión
de servicios a través de los centros concertados y la provisión
con medios propios, garantizando que la decisión de contratar
esté en manos de la autoridad sanitaria, así como
la decisión de la selección de pacientes a remitir.
- Preservar el criterio de la Ley General de Sanidad y la Ley
de Ordenación Sanitaria de Canarias, de que sea la Administración
Sanitaria Autonómica la que en base a necesidades sanitarias
de la población, criterios de planificación sanitaria
así como de búsqueda de la eficiencia en la prestación
financiada con fondos público, sea la competente para decidir
las necesidades de concertación.
- Garantizar tanto la transparencia del régimen de conciertos
como el principio de independencia de intereses, evitando las
perversidades en la autoderivación de pacientes que puedan
generar una demanda inducida. Evitando en especial, la de la capacidad
de selección por parte de los centros concertados de los
pacientes a atender, de entre los derivados por la autoridad sanitaria
competente en función de las características de
cada concierto.
- Flexibilizar la normativa sobre concertación para facilitar
una colaboración más ágil con los centros
sanitarios privados, sea para pruebas diagnósticas o para
tratamiento, sin menoscabo de las garantías exigidas en
materia de acreditación sanitaria o de contratación
pública.
- Establecer un plan de mejora de la atención a los procesos
urgentes:
- Mejorar la dotación de los puntos de atención
de las urgencias en equipamiento y personal, de modo que se
mejore la capacidad resolutiva de los mismos.
- Establecer un plan de formación específica
en atención a los procesos urgentes de los profesionales
de los servicios de urgencias.
- Reorganizar los servicios de urgencia extrahospitalarios
estableciendo la dependencia funcional de los servicios de
urgencias hospitalarios.
- Desarrollar conjuntamente entre atención primaria
y especializada protocolos de atención a los procesos
urgentes más prevalentes.
- Mejorar la coordinación entre la atención
primaria y especializada definiendo criterios y vías
específicas de derivación de pacientes con patologías
graves no urgentes.
Línea estratégica 5: Actualización de
la organización del sistema de salud y del Gobierno de la
Sanidad en Canarias
La organización actual del sistema de salud existente en
Canarias es consecuencia de la reorganización producida tras
las transferencias sanitarias, encauzada a través de la Ley
de Ordenación Sanitaria de Canarias de 1994, y los reglamentos
orgánicos que la han desarrollado. Trascurridos diez años
desde la aprobación de esa normativa, es necesario proceder
a una revisión y modernización de la misma que sirva
para abordar los nuevos retos a los que se enfrenta la sanidad;
sobre todo aquellos relacionados con la eficiencia del Sistema,
la mejora en el control del gasto, el trato individualizado de la
asistencia y la profesionalización de la gestión sanitaria.
N. Propuestas dirigidas a actualizar la organización
del sistema de salud y del Gobierno de la Sanidad en Canarias.
- Reordenar el reparto de responsabilidades entre la Consejería
de Sanidad y el Servicio Canario de la Salud, en orden a configurar
un sistema sanitario basado en la separación de funciones,
de modo que las funciones de regulación, financiación
y planificación sean asumidas por la Consejería,
mientras el Servicio asume las tareas de provisión y prestación.
- Instar a las administraciones públicas competentes a
buscar fórmulas de gestión que posibiliten una mejor
coordinación de la provisión de servicios sanitarios
y sociosanitarios. Incentivar el desarrollo de experiencias piloto
de integración clínica e integración de proveedores,
una de cuyas posibilidades organizativas es la Gerencia
Única de la atención primaria y especializada;
y no solo en el caso de las islas menores, que es donde actualmente
existe.
- Profesionalizar la gestión, mejorando la formación
de gestores y diferenciando el ámbito de la gestión
sanitaria del espacio propio de la decisión política.
Para ello se considera necesario promover las siguientes iniciativas:
- Desarrollar mecanismos para cubrir los cargos directivos
de libre designación de los centros sanitarios mediante
oferta pública, donde se puedan presentar las personas
interesadas, se establezcan una baremación objetiva
y la obligatoriedad de presentar una memoria de los objetivos
a cumplir, así como realizando evaluaciones periódicas
de la gestión realizada,
- Promover e incentivar la formación reglada para
la gestión vinculada con carrera profesional, fijando
criterios claros de los requisitos exigibles para cada puesto.
- Desarrollar normativa de carácter autonómico en
relación al nombramiento y cese de los responsables clínicos
de los hospitales y directivos de Zonas Básicas de Salud;
debiendo estos también presentar memorias y estar sometidos
a los mecanismos de evaluación correspondientes.
Línea estratégica 6: Racionalización de
la prestación del medicamento.
En Canarias, como en otras sociedades desarrolladas, se viene produciendo
un fenómeno progresivo de medicalización, no solo
de los problemas que son estrictamente sanitarios, sino también
de los que no lo son. Esto junto con el incremento constante de
nuevas moléculas, en su mayoría para la atención
de problemas de salud crónicos y a un alto coste, está
produciendo el aumento del peso del gasto en medicamentos dentro
del total del gasto sanitario público.
Se trata de poner de manifiesto una realidad que demanda respuestas,
algunas de ellas, quizás las más importantes, son
de carácter estructural e implican de forma directa a la
Administración Sanitaria Estatal, pues muchos aspectos en
relación con el medicamento forman parte de la legislación
básica del Estado con competencias en exclusiva.
Por otro lado, y haciendo referencia a la necesidad de reforzar
la continuidad asistencial ya comentada en este documento, un porcentaje
importante de la prescripción realizada en atención
primaria es inducida desde el nivel de atención especializada,
lo que indica la necesidad de una mayor coordinación entre
profesionales y niveles asistenciales. Esto unido a la importancia
del compromiso de quienes prescriben, parece hacer además
de necesario, viable encontrar fórmulas que contribuyan a
racionalizar el uso de los medicamentos.
O. Propuestas dirigidas a la racionalizar la prestación
del medicamento.
- Incentivar a los profesionales sanitarios para que ejerzan la
prescripción bajo criterios de coste-efectividad.
- Fomentar la prescripción de los medicamentos más
baratos de entre aquellos con igual principio activo, fomentando
la prescripción por principio activo.
- Analizar y establecer criterios específicos de prescripción
para el paciente crónico.
- Desarrollar una nueva normativa que regule y limite la visita
médica de los agentes comerciales de la industria farmacéutica.
- Potenciar las comisiones de ensayos clínicos existentes
y crear una comisión de ensayos clínicos a nivel
autonómico que integre la atención primaria y especializada.
- Generalizar la convocatoria de concursos públicos centralizados
para la adquisición de medicamentos y otros productos sanitarios.
- Establecer sistemas de control de stock en los centros de salud
y hospitales.
- Proponer al Ministerio de Sanidad y Consumo de que la decisión
de financiar con recursos públicos un medicamento así
como su precio se tome a partir de criterios coste-efectividad
y de acuerdo con los Servicios Autonómicos de Salud.
- Proponer al Ministerio de Sanidad y Consumo a continuar con
la política de establecimiento de precios de referencia
y a que avance de una forma más decidida en el desarrollo
de normativa que de cobertura a la prescripción por principio
activo.
Línea estratégica 7: Actualización y
adecuación del sistema de financiación sanitaria.
El Sistema Canario de la Salud se enfrenta al reto de continuar
prestando asistencia sanitaria a todos los ciudadanos canarios en
respuesta a sus necesidades de salud. El continuo crecimiento de
la demanda asistencial, agravado por factores estructurales como:
el crecimiento de la población, el envejecimiento de la misma,
las características propias de una economía de prestación
de servicios basada en la actividad turística, con una importante
demanda de atención sanitaria a extranjeros y a desplazados
nacionales, así como la fragmentación territorial;
determinan un crecimiento del gasto sanitario sin la debida respuesta
del modelo de financiación actual por la falta de dinamismo
en la actualización del mismo.
Esta situación impone, que además de las medidas
dirigidas a mejorar la eficiencia ya detalladas con anterioridad,
la necesidad de un consenso entorno a un modelo de financiación
que garantice los recursos económicos suficientes para costear
la asistencia. En este sentido, la sostenibilidad de la sanidad,
tanto en Canarias como en el conjunto del Sistema Nacional de Salud,
pasa por el acuerdo de todos en encontrar un modelo de financiación
que garantice la estabilidad financiera del servicio sanitario público.
Existe la necesidad de actualizar las variables contempladas en
el modelo de financiación, sobre todo en aquellas comunidades
autónomas con fuertes crecimientos poblacionales, ya que
la no regularización de la financiación sanitaria
está perjudicando seriamente la viabilidad de los sistemas
de salud de estas comunidades autónomas.
Además existen otras medidas complementarias para incrementar
la financiación sanitaria en función de la cantidad
y calidad de las prestaciones y la cartera de servicios, que de
forma incremental está demandando la sociedad como pueden
ser la presión fiscal o el establecimiento de sistemas de
copago por parte del usuario de algunas prestaciones sanitarias.
P. Propuestas dirigidas a establecer un marco común de
acuerdo entre los distintos agentes que interactúan en la
comunidad sanitaria de Canarias, para actualizar y mejorar el modelo
de financiación sanitaria estatal vigente en el Sistema Nacional
de Salud.
- Proponer y defender la necesidad de actualizar la financiación
sanitaria, actualizando el cómputo de la población
protegida, de modo que la Comunidad perciba los recursos que corresponden
con respecto a la población que efectivamente atiende;
a través de ajustes anuales automáticos que doten
al modelo de financiación de la suficiencia dinámica
necesaria.
- Mantener el criterio de insularidad, como modulador del reparto
territorial de la financiación sanitaria, con el fin de
compensar las condiciones que el hecho insular impone en la organización
del servicio público sanitario.
- Diferenciar, en cualquier revisión del modelo de financiación,
entre fondos de cohesión destinados a reducir desigualdades
entre CCAA, como es el caso de los servicios de referencia; y
otros fondos destinados a compensar a las Comunidades por la asistencia
que presten a pacientes desplazados, tanto nacionales como a extranjeros
comunitarios y no comunitarios. En los dos casos, es preciso que
los fondos se mejoren y cuantifiquen adecuadamente; a la vez que
se mejoren los mecanismos y procedimientos de pago por asistencia
sanitaria, así como los relativos a su redistribución
hacia las Comunidades prestadoras de la atención.
- Aumentar el gasto sanitario público entre un 0,5% y el
1% de PIB para alcanzar la recta de regresión
en relación con el gasto medio europeo.
- Si las anteriores medidas fuesen insuficientes, se propone aumentar
los impuestos especiales sobre tabaco y alcohol (bebidas destiladas),
cuyos precios están por debajo de la media de nacional.
Con dicho aumento se cumpliría una doble finalidad: moderar
el consumo de sustancias antisaludables, mejorando la salud, y
obtener fondos adicionales para financiar las necesidades de mayor
gasto sanitario. En todo caso, estos aumentos deben basarse en
estudios previos donde se analicen los efectos redistributivos
que puedan tener esos cambios, en particular para los grupos sociales
más desfavorecidos.
- Introducir criterios de salud en la selección de bienes
de consumo alimenticio que se benefician de ayudas públicas
(REA, POSEICAN, etc.), de modo que dejen de subvencionarse productos
cuyo consumo actual en Canarias excede el nivel sanitario recomendable,
y se sustituyan por otros que aporten beneficios al estado de
salud de los canarios. Esta iniciativa es relevante aun cuando
su impacto sobre la financiación sanitaria sea indirecto
y a largo plazo.
- Financiar nuevas prestaciones bajo criterios de coste efectividad,
una vez evaluadas; determinando las fuentes de financiación
de cada nueva prestación.
- Crear un comité independiente de evaluación de
las tecnologías sanitarias, que también elabore
y difunda guías de práctica médica, en colaboración
con otras organizaciones análogas de carácter autonómico,
nacional y supranacional.
- Incrementar la financiación destinada a la atención
primaria en Canarias que compense el desequilibrio de los últimos
años.
- Es posible que ni siquiera todas las anteriores medidas bastasen
para hacer frente al coste de la asistencia sanitaria pública.
Si esta situación se diese se considera necesario un debate
público y sosegado entre Ministerio de Sanidad y Consumo
y Comunidades Autónomas sobre la posibilidad de aplicar
las siguientes medidas:
- Efectuar incrementos impositivos para financiar la sanidad.
En este caso, se recomiendan estudios de necesidades fundamentados,
con criterios de coste-efectividad y programas de actuación
definidos en cuanto a objetivos, instrumentos, logros y costes,
optando siempre por los tributos que sean respetuosos con
el principio de equidad en la financiación. Tener en
cuenta, en cualquier cambio del sistema financiero vigente
que suponga un incremento de los tributos recaudados por las
comunidades autónomas, el singular régimen económicofiscal
de Canarias y su menor capacidad para aumentar la recaudación
impositiva con la que financiar la sanidad, que se manifiesta
en que, en la actualidad, la mayoría de sus recursos
proceden del fondo de suficiencia. Este diferencial fiscal
constituye una garantía constitucional.
- Incrementar la participación directa del usuario
en la financiación de los servicios, desarrollando
previamente un análisis exhaustivo de las repercusiones
de esta clase de medidas sobre el bienestar social, las ventajas
e inconvenientes frente a otras modalidades de financiación,
y, sobre todo, garantizar que se salvaguarda el principio
de equidad en el acceso.
Línea estratégica 8: Mejorar los niveles de coordinación
del Sistema Nacional de Salud.
La coordinación que demanda un Sistema Nacional de Salud,
tan descentralizado como el nuestro, entre Ministerio de Sanidad
y Consumo y Servicios Autonómicos de Salud es un requisito
básico para garantizar la cohesión e integración
del sistema sanitario público, en orden a garantizar el derecho
de los ciudadanos a una asistencia sanitaria de igual calidad en
cualquier lugar del territorio del estado. Actualmente existen algunas
deficiencias de coordinación especialmente gravosas, como
son:
- El escaso desarrollo de sistemas de información eficaces
y comunes dentro del Sistema de Nacional de Salud.
- También se ha difuminado el papel que debieran jugar
el Ministerio de Sanidad y Consumo, así como el Consejo
Interterritorial, tanto en la cohesión y coordinación
del sistema, como en la toma conjunta de decisiones políticas
estratégicas para la sostenibilidad del Sistema Nacional
de Salud.
- La incapacidad del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional
de Salud para tomar decisiones jurídicamente vinculantes.
La eficacia de sus acuerdos depende de la voluntad de las autoridades
sanitarias autonómicas.
Todo esto implica que no existe ninguna institución pública
que de manera efectiva vele por la equidad e igualdad de los ciudadanos
ante la asistencia sanitaria; todo queda limitado a la responsabilidad
de cada Comunidad Autónoma sobre su propia población.
Q. Propuestas dirigidas a mejorar los niveles de coordinación
del Sistema Nacional de Salud:
- Instar al Ministerio de Sanidad y Consumo y al Consejo Interterritorial
del Sistema Nacional de Salud a que desarrolle mecanismos de coordinación
que favorezcan la cooperación entre Comunidades Autónomas,
debiendo ser una de las prioridades el desarrollo de políticas
comunes en materia de personal, que promuevan la homogenización
de las condiciones retributivas de los profesionales sanitarios
para el conjunto del Sistema Nacional de Salud.
- Instar al Ministerio de Sanidad y Consumo y al Consejo Interterritorial
del Sistema Nacional de Salud a que se adopten estándares
técnicos homogéneos para permitir la interconectibidad
de todos los sistemas de información.
- Instar al Ministerio de Sanidad y Consumo y al Consejo Interterritorial
del Sistema Nacional de Salud a abordar reformas legislativas
estructurales, tanto en el área de recursos humanos, como
de formación de personal sanitario y especialistas, incorporación
de nuevas tecnologías, como en el área del medicamentos,
que permitan economías de escala para todas las Comunidades
Autónomas, y con ello contribuir a contener el crecimiento
del gasto sanitario.
- Instar a la Administración Central del Estado a que no
propicie desarrollos legislativos que provoquen incrementos en
los gastos de las Comunidades Autónomas, sin previo consenso
sobre su necesidad y sobre las fuentes de financiación.
- Instar al Ministerio de Sanidad y Consumo a mejorar y dotar
adecuadamente los Fondos de Cohesión, en los términos
expuestos al hablar de la financiación sanitaria, en tanto
que instrumentos que contribuyen a la cohesión del Sistema
Sanitario Público.
- Reforzar el papel del Consejo Interterritorial, como un órgano
con mayor capacidad de decisión que el actual, y complementario
a las Comunidades Autónomas, basado en la regulación
y coordinación, teniendo entre sus funciones, evitar que
existan diferencias en la prestación sanitaria entre Comunidades
Autónomas, garantizar que sea efectiva en todo el territorio
nacional una cartera de servicios básica y común,
y promover los acuerdos necesarios que aseguren la financiación,
la cohesión y sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud.

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