ÁLVARO MORALES, Tenerife
La célebre patria de Nicolás Estévanez, uno de los padres del nacionalismo canario, no era ni el mundo ni Europa. Según su legendario poema, era de un almendro, supuestamente de su casa en la zona lagunera de Gracia. A cuatro años de cumplirse el centenario de su muerte, si este prestigioso intelectual y escritor isleño viese el estado de su antigua vivienda podría estremecerse de dolor. Aunque fue adquirida por el Cabildo en 2008 precisamente para conservarla y reformarla, su imagen actual es sinónimo de desidia, abandono, apuntalamiento y expolio de sus materiales claves, como la loza chasnera o las vigas de tea.
Yeray Rodríguez, concejal socialista en el Ayuntamiento lagunero, censuró ayer la situación de un inmueble "con tanto valor histórico, patrimonial y, sobre todo, sentimental". Según subraya, resulta "paradójico que tenga que ser el Partido Socialista el que critique el estado de la casa de uno de los fundadores del nacionalismo canario y que, además, da nombre a una fundación de CC". El edil achaca la situación al presidente del Cabildo, Ricardo Melchior, al responsable de Patrimonio en la Administración insular, Cristóbal de la Rosa; al alcalde, Fernando Clavijo, y a la edil del área, Cruci Díaz, "sobre todo si se tiene en cuenta que La Laguna es Patrimonio de la Humanidad". Rodríguez recuerda que este inmueble data del siglo XVII, que se ubica en una parcela de 5.000 metros cuadrados, que ocupa una superficie de 500 y que compitió con las tertulias de Nava durante la Ilustración, lo que agranda su valor.
Según su relato, y tras acceder a la casa el pasado miércoles "sin excesivos problemas", se topó con loza chasnera levantada del suelo y apilada, lo mismo con madera y con un estado general de la vivienda de "total abandono y apuntalamiento". El jueves, Rodríguez volvió a sacar mejores fotos, pero se encontró con alguien dentro. Llamó a la Policía y, tras tardar por una confusión sobre la dirección, no se pudo impedir que la persona que había entrado se escapara. Según el edil, todo apunta a que se trata de alguien con problemas de drogas que, al igual que otros, saquea la vivienda "por encargo" de otras personas que conocen el valor real del material (constructores, reformadores...)
Por todo, y ante los problemas económicos de la crisis actual, "que hacen que no pidamos que se quite dinero de gastos sociales más urgentes", sí exige que, "como mínimo", se valle la casa, se lleve el material a otro sitio y se vigile para evitar los expolios. EL DÍA visitó ayer el inmueble y comprobó cómo el anterior vallado está inutilizado, así como los montículos de loza y el abandono general.
El gobierno local remitió ayer al Cabildo, administración que, ante la ausencia de los responsables directos, se limitó a recordar el esfuerzo para adquirir la casa (900.000 euros) y los trámites para su reforma. Hace un año y medio, se firmó un convenio con Metropolitano de 60.000 euros para encargar el proyecto.
© Editorial Leoncio Rodríguez, S.A. Avda. Buenos Aires 71, S/C de Tenerife. CIF: A38017844.