A. REVERÓN, La Laguna
Tras la versión ofrecida por la propia Policía Local de La Laguna y sus representantes políticos sobre la supuesta agresión de los agentes a un grupo de jóvenes en la zona de el Cuadrilátero en Nochebuena, uno de los afectados e implicados en ese incidente ha querido denunciar los hechos, asegurando en primer lugar que existe una denuncia presentada al respecto en el Juzgado número 2 de La Laguna.
Según ha relatado, esa noche se encontraba por fuera de un local cuando vio pasar a 11 ó 12 policías por la calle. Al ver poco después que "estaban agrediendo a una persona", se acercó al lugar para grabar con su teléfono móvil, a lo que acto seguido un agente lo empujó y le "empezaron a pegar con una linterna".
Esta persona afectada, de 23 años, sigue relatando que una amiga suya le ayudó a levantarse del suelo para dirigirse al centro de salud de la avenida de La Trinidad, donde se encontró nuevamente con el policía que supuestamente le había agredido.
En el momento de pedirle su número de placa para identificarlo, dice que el agente procedió a su detención y que estuvo retenido durante cinco horas en un coche policial frente la comisaría de Policía del casco lagunero, donde también entró otro de los jóvenes que había acudido a este centro para presentar una denuncia por agresión en el mismo incidente.
En su opinión, "lo ocurrido no es como lo plantea la Policía Local. Los botellazos que dicen que sufrieron y que provocaron su reacción tuvieron lugar después de pegarle a la gente, porque todo el mundo que estaba allí se indignó con su actitud".
En su caso asegura que presentó una denuncia al día siguiente, cuando pudo salir de la comisaría porque "fue una detención ilegal, ya que lo hicieron en el ambulatorio y por sólo pedirle el número de placa al policía. A la otra persona que también detuvieron después de la pelea, la cogieron en la comisaría por solicitarle lo mismo".
Para esta persona, no sólo tiene que soportar las lesiones físicas, "con la cabeza llena de chichones", sino intentar olvidarse del tiempo "irreal" que tuvo que pasar en los calabozos de la comisaría, "sucia y desastrosa", porque en su relato destaca que salió al mediodía del día siguiente.
En total fueron cinco los detenidos, tres de ellos en El Cuadrilátero y dos después. En su opinión, "estamos indignados porque se está politizando un asunto tan grave y todo el mundo se está aprovechando de la situación. A la Policía y los políticos no les interesa que se sepa cómo fue la historia realmente, porque los agentes llegaron incluso al ambulatorio cubiertos con pasamontañas para no ser reconocidos".
También se refiere a "daños psicológicos" porque "somos gente tranquila que sin esperarlo y por no hacer nada, nos vimos agredidos y envueltos en una pelea que no tenía que ver con nosotros, y uno de los chicos parece que ha perdido parte de la visión de uno de sus ojos".
Por contra, en el informe elaborado por el subinspector jefe de la Policía Local lagunera sobre los incidentes durante Nochebuena, se expone que los agentes se replegaron debido a la "actitud hostil de un grupo de numerosos de personas hacia los policías", y que las lesiones que presentan los implicados se producen por la resistencia de los mismos a ser detenidos, "teniendo que utilizar la fuerza mínima imprescindible".
El documento se refiere por otro lado a que se intentó arrebatar la defensa reglamentaria de uno de los agentes.
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