Hay controversia sobre la procedencia de la quesadilla herreña. Para unos su receta llegó procedente de la Península y luego se transformó con la utilización de los productos locales (el queso y el sabor que le confiere los pastos de la isla) o de América, traída por algún emigrante porque en algunos lugares del aquel continente existen pasteles con el mismo nombre, "aunque si bien el queso es su base principal, la composición es completamente diferente". A mitad del siglo XIX se endulzaba con miel y empleaban harina de trigo y fue más tarde cuando comenzó a utilizarse el azúcar. En la segunda mitad del XX comenzaron a pesarse sus ingredientes y a utilizarse las primeras máquinas de moler el queso.