Negligencias médicas en el Hospital Ntra. Sra. de Candelaria
El viernes 29 de diciembre, EL DÍA ha publicado en la página 29 un amplio escrito relacionado con las 545 denuncias presentadas por familiares de personas fallecidas al defensor del Paciente por presuntas negligencias médico-sanitarias. Según este informe, se han registrado en Canarias 220 denuncias, de éstas 99 en el Hospital Ntra. Sra. de Candelaria.
Agradecemos y felicitamos al periódico EL DÍA por su sensibilidad social al publicar una problemática directamente relacionada con un asunto que atañe a nuestro moderno sistema canario de salud pública, el cual, pese a sus grandes logros alcanzados en su trayectoria desde 1966, sin embargo, aún tiene por delante un largo y difícil camino por recorrer, no tanto por la excelencia profesional que muchos de sus médicos y cirujanos ejercen, sino por la formación humana integral indispensable para comprender que el paciente no es sólo una historia clínica con un número. Y en circunstancias extremas de ocurrir el fallecimiento del paciente, hay que demostrar el grado de excelencia de la asistencia sanitaria, no sólo en el acertado tratamiento del caso procurándole una muerte digna, sino en el trato a los familiares con puntual y debida información.
Hacemos este señalamiento porque queremos expresar nuestra solidaridad con la firmante del escrito "Crónica de una historia clínica" publicado en EL DÍA, el jueves 21 de diciembre. Compartimos con la firmante, nuestra amiga, M. Dolores Farizo Martínez de la Peña, inquietudes literarias, ciertamente con dimensión social. Conocemos con detalle la "historia clínica" a la que ella se refiere. Una historia clínica que se inscribe en las negligencias médicas de la memoria 2006 del Hospital Ntra. Sra. de Candelaria.
Formamos un grupo de mujeres canarias escritoras y nos unimos a nuestra amiga y compañera María Dolores, cuando termina un escrito doliente con la voz de nuestro poeta canario Pedro García Cabrera, 1964: "...un día habrá una isla/ que no sea silencio amordazado/ que me entierren en ella...".
Gracias, Sr. director de EL DÍA, le creemos merecedor del premio que Vd. ha recibido recientemente como excelente comunicador canario. Es una suerte para nuestra compleja sociedad moderna contar con alguien como Vd., que comprende la imperiosa necesidad que tenemos los isleños de una información veraz.
Mujeres canarias escritoras
(Olga González de Servando,
Elsa Hernández Baute,
Elba García Hernández)
Al Sr. Zerolo
Sr. Zerolo: Sé que está usted pasando por unos momentos difíciles y dolorosos. Me pongo en su lugar y me hago cargo de cómo se sentirá al ser inocente y no poder demostrarlo tan rápido como usted quisiera.
Leí su escrito de 24 de diciembre y me emocionó. Le creo a usted y no a esos personajes que intervienen en ciertas emisoras que le ponen en dos por tres a los pies de los caballos, y sin ser jueces le juzgan y le condenan. No le perdonan que sea el político más conocido y valorado de Tenerife. Se creen dioses y quieren dar la sensación de que nunca han roto un plato. No me merecen el menor crédito ya que no permiten que los aludidos se defiendan y solamente intervienen los del "No a todo" y los del "Martillo Pilón" siempre machacando. Quiero que sepa que no me creo que todo el Ayuntamiento en Pleno (secretario, interventor, partidos políticos, etc.) se hayan confabulado a sabiendas para cometer un delito, ¡no me lo creo! Además, estoy convencida de que de cualquier manera que hubiese actuado en Las Teresitas hubiese sido usted igualmente "carne de cañón". Si hubiese expropiado o dejado construir me imagino de qué hubiera sido acusado. En el primer caso "de abusador", por quedarse con los terrenos de los propietarios por dos perras gordas. En el segundo caso le acusarían de "gran pelotazo" y de "dejación de sus deberes", permitiendo la construcción (aunque hubiese una sentencia) de hoteles y que algo suculento iría a recibir como prebenda a cambio, etc. Está claro que no quieren que Las Teresitas prospere y se apunte el tanto.
Sr. Zerolo, ¡ánimo! Somos muchas las personas que estamos con usted. Cuente con nosotros. Esperamos que más pronto que tarde todo esto se aclare por su bien y por el de Santa Cruz, y que por fin veamos terminadas (pese a quien pese) las obras en Las Teresitas para goce y disfrute del pueblo santacrucero; y una vez se aclare todo entonces si vale "ojo por ojo" y "diente por diente". No tenga piedad, machaque a los machacadores, que por cierto, no le llegan a usted a la suela de sus zapatos.
Airam
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